
La adversidad forma parte consustancial de la vida y aprender a convivir con ella, a gestionarla, e incluso a observarla con un enfoque apreciativo, se convierte en una necesidad para individuos y también para las organizaciones.
La flexibilidad, el manejo de la incertidumbre, la creatividad, la mente abierta y la humildad se convierten en elementos estudiados por la psicología positiva fundamentales para desarrollar la resiliencia imprescindible para desarrollarse como un líder orientado al florecimiento humano.
